Ejercicios de gimnasia para bebés

¿Sabes qué es aún más cómodo para hacer ejercicio que un chándal? ¡El pañal! Pero, no es para que lo uses tú, es para el bebé. Y es que, al igual que el deporte es bueno para ti, también lo es para tu pequeño, aunque en su caso cambiará la cinta de correr por gimnasia para bebés. ¿Qué ejercicios de gimnasia para bebés puedes hacer con tu hijo o hija? En este artículo te lo contamos:

Gimnasia para bebés: los peques también hacen ejercicio

Esa esponjita-bebé tiene tantas cosas que aprender a sostener la cabecita, gatear, sentarse, andar, y qué decir de su cuerpo con tantas cosas por delante que dominar ¡Hay que ponerse a punto papás! Claro que su objetivo no es ponerse en forma, sino impulsar el desarrollo de su cuerpo para conseguir objetivos tan difíciles como agarrar sus juguetes, gatear hasta la otra punta de la casa y caminar sin caerse, entre muchas otras habilidades.

Beneficios del ejercicio para los bebés

Lo mejor de la gimnasia para bebés es que vuestro pequeño no necesita salir de casa para llevar a cabo su rutina de ejercicios, ni tampoco requiere aparatos pesados y caros, con la ayuda de papá y mamá es más que suficiente. Además hay múltiples beneficios del ejercicio para los bebés que tu pequeño podrá recibir, como estos:

  • Atención made in papá y mamá: sus personas favoritas en el mundo le dedican tiempo exclusivo, en el que le ayudan a hacer ejercicio, pero también le dan mimos, caricias, palabras dulces… ¡y se lo pasan súper bien!
  • Aumenta su autoestima: ¿has visto qué bebé más listo y fuerte? Se siente tan bien superando con éxito todos los retos de la gimnasia para bebés.
  • Mejora su psicomotricidad: mejora su coordinación, equilibrio y tonicidad, lo que le vendrá genial para cuando se lance a las habilidades clave de gatear, caminar, saltar…
  • Trabaja las reacciones y acciones del bebé: trabaja su capacidad de reacción ante los estímulos del entorno y sus propias acciones al agarrar objetos, tocarlos, moverse.
  • Una salud de hierro: la actividad física también repercute de forma positiva en su sistema inmunitario, digestivo y circulatorio.

Consejos Nenuco para la gimnasia del bebé

Papi, tu peque no quiere sentirse como te sentirías tú si te pidieran que te pusieras a hacer sprints un lunes después de trabajar todo el día sin descanso. La gimnasia para bebés mola y si no está molando, mejor pararlo. ¿Quieres que el ejercicio con tu bebé sea todo un éxito? ¡Consejos Nenuco activados!

  • La comodidad: igual que papá y mamá no entrenan en vaqueros sobre un colchón con muelles sueltos, el bebé también necesita la mayor comodidad, tanto en el ambiente como con la ropa, aunque si entrena con el menor número de prendas posibles, mejor...
  • El momento: el estómago de este bebé puede ponerse en modo gruñón si decidimos molestarlo antes o después de la comida y se rumorea que Morfeo se va si el peque hace ejercicio antes de dormir. ¿Cuál es el mejor momento para hacer la gimnasia para bebés? El que elija papá y mamá sin riesgos de enfados innecesarios.
  • Fuera miedo: vuestro hijo o hija ha llegado equipado con un radar de las emociones de sus papás y para hacer ejercicio con vosotros necesita sentir mucha confianza, algo que le transmitiréis con grandes dosis de calma y movimientos firmes.

Los mejores ejercicios de gimnasia para bebés

Ser bebé significa ir viviendo cambios desde que se sale de la barriguita de mamá hasta que ya no necesita pañales y toallitas húmedas y se convierte en un niño grande. ¿Qué ejercicios de gimnasia para bebés puedes hacer con tu peque? ¡Trucos Nenuco desvelados!

Muévelo tú

A diferencia de los adultos, el bebé puede hacer gimnasia dejando que papá y mamá se encarguen de moverlo y trabajar cada parte de su cuerpo, mientras él se lo pasa pipa:

  • Brazos y hombros: agárralo suavemente por las muñecas y ve cruzando y abriendo sus brazos por delante de él.
  • Cuello y espalda: con el bebé tumbado boca arriba, dale las manos y tira un poco de él hacia arriba para que haga un poquito de fuerza y consiga terminar en la posición de sentado.
  • Pregateo: túmbalo boca abajo y levántale un poquito las piernas con mucho cuidado, manteniendo la posición durante unos segundos.
  • Cadera: tumba a tu peque boca arriba y, agarrándolo suavemente por los tobillos, flexiona y estira sus piernas, como si estuviera pedaleando en una bicicleta imaginaria.
  • Piernas: con el bebé tumbado también boca arriba, acércale y aléjale las piernas de su barriguita, como si fuera una ranita.
  • Pies: dale suaves caricias por la parte interna de sus dedos para que los doble y, luego, haz lo mismo en el empeine para que los vuelva a estirar.

Balanceo en la pelota

Con este ejercicio se lo pasará bomba y, además, le vendrá genial para fortalecer el cuello y la espalda de cara al pregateo. Coloca a tu bebé boca abajo sobre una pelota grande, como una pelota de pilates o una pelota hinchable de playa. Ahora, empieza a balancearlo encima de ella de delante hacia atrás. Otra alternativa es tumbarlo boca arriba y balancearlo de un lado a otro.

Ejercicios con juguetes

Sus juguetes favoritos también pueden ser tus grandes aliados en su momento gimnasia para bebés:

  • Mira dónde está: muéstrale el juguete e invítalo a seguirlo con la mirada moviéndolo de un lado a otro, de forma que tenga que mover el cuello para seguirlo con la vista. También puedes usar este truco para que empiece a rodar en la cunita de un lado a otro, moviendo el juguete fuera del alcance de su vista, también de un lado a otro.
  • Lo que se da no se quita: acércale el juguete para que lo agarre y cuando lo tenga, tira de él de forma suave para que cierre los puños con fuerza para sostenerlo y, consecuentemente, trabaje las muñecas y los brazos. Si cuando se lo quitas, empieza a patalear, ¡objetivo más que cumplido, mamá!
  • Qué cerquita: coloca el juguete delante de él, pero a una distancia que no le deje agarrarlo y túmbalo boca abajo, como si lo estuvieras colocando para gatear. Las primeras veces no lo conseguirá, pero llegará un día que te sorprenderá.

Un gimnasio para bebés

¡No, papis! No hablamos de un gimnasio en el que pagar cuotas, sino de las típicas mantas acolchadas que traen muchos muñequitos y estímulos divertidos colgados con los que nos lo pasamos genial. Tumba a tu bebé boca arriba sobre la mantita y prepárate para la magia: en cuanto los sueltes, empezará a agitar los brazos y las piernas, intentando coger y tocar todo lo que cuelga de su gimnasio favorito.

¿Y si te decimos que con el gimnasio para bebés también puede trabajar la espalda baja y las cervicales? Pues, así es, aunque en este caso debes tumbarlo boca abajo. Una idea genial para bebés de entre 2 y 7 meses.

¿Y tú? ¿Qué ejercicios de gimnasia para bebés haces con tu peque? ¡Compártelos en nuestras redes sociales con el hashtag #YoSoyElPadreQue #YoSoyLaMadreQue… entrena en pañales!