Lactancia materna

     

     

     

     

    Lactancia materna: todo lo que necesitas saber

    Un bebé recién nacido acaba de aterrizar en el mundo y ya es capaz de… trepar por su mamá, agarrarse fuerte a su pecho y empezar a mamar. Pero, ¡qué bebé más listo! Lo que este bebé no sabe es que su mamá ya sabe muchas cosas de la lactancia materna, pero está a punto de descubrir muchas más con Nenuco.

     

    Conoce los beneficios de la lactancia materna

    Viendo todos los beneficios de la lactancia materna, ¿cómo no iba a encantarle al bebé? Y es que no solo proviene de su persona favorita, sino que también le aporta cosas tan guays como:

    • Alimentación completa: a través de la leche de mamá el bebé recibe todos los nutrientes que necesita hasta que cumple medio añito, que es la duración de la lactancia materna exclusiva recomendada, con la cantidad y la temperatura exacta que necesita.
    • Fácil de digerir: la leche que proviene del pecho de la madre es más fácil de digerir que la artificial, de ahí su alta disposición a tomar más al cabo de unas horas.
    • Refuerza el sistema inmunitario: si hay una heroína capaz de convertir al bebé en un auténtico superguerrero a la hora de combatir infecciones, virus y bacterias, esa es mami, que le pasa al bebé los anticuerpos que necesita para vencer las batallas y desarrollar un sistema inmunológico fuerte a través de la leche materna.
    • Menor riesgo de enfermedades: también le ayuda al bebé a tener que enfrentarse a menos enfermedades respiratorias, como el asma, enfermedades gastrointestinales, infecciones de oído, alergias… así como a enfermedades crónicas, como la enfermedad de Crohn.
    • Un bebé en el peso justo: como con la lactancia materna a demanda es el bebé el que decide cuándo y de cuánto hace las tomas y la leche de mamá ya tiene los nutrientes que necesita, es probable que el bebé solo gane el peso que necesita.
    • Un producto, muchos sabores: cuando vas variando en los alimentos que tomas, tu leche también puede ir cambiando de sabor, lo que le vendrá genial a la hora de empezar con la alimentación complementaria.

     

    ¿Has visto cuántas cosas, mamá? Pues, también debes saber que los beneficios de la lactancia materna no son solo para el bebé, para ti también:

    • Aumenta tu bienestar: tu bebé también viene equipado con poderes mágicos que hacen que te suban los niveles de oxitocina, la hormona del amor, desde vuestro primer contacto piel con piel y cada vez que le das el pecho, haciendo que te sientas más calmada y con una mayor sensación de bienestar.
    • Te recuperas antes: una vez empiezas a darle el pecho a tu bebé, tus nuevos superpoderes de mamá te llevarán a recuperarte con mayor rapidez.
    • Te ayuda a bajar de peso: ¿y si te decimos que dándole el pecho a tu bebé puedes quemar entre 450 y 500 calorías por día? Pues, así es, mamá. Este bebé también te ayuda a recuperar tu forma física.
    • Duermes mejor: no solo porque dar el pecho por la noche es más cómodo y fácil que dar el bibe, sino porque, al hacerlo, la hormona prolactina, que es la encargada de decirle a tu cuerpo que tiene que producir leche, te relaja, tanto a ti como al peque.
    • Mejora tu salud: la lactancia materna contribuye a la mineralización de los huesos y reduce el riesgo de tener problemas de hipertensión, cáncer de ovario o de mama, una enfermedad cardíaca, diabetes tipo 2 y depresión postparto.
    • Te une a tu bebé: vuestros lazos afectivos se estrecharán aún más y es que el momento de la lactancia materna es solo vuestro y de nadie más.

    Lactancia o biberón: ¡tú decides la mejor opción!

    Claro que, aunque los beneficios de la lactancia materna sean múltiples tanto para el bebé como para la madre, hay algunas mamás que no pueden dar el pecho o que no tienen esta como su opción preferida. Empieza la batalla: ¡lactancia materna vs biberón!

    • La leche de mamá tiene mejor calidad: la leche natural trae de serie los nutrientes que el bebé necesita, con la cantidad de proteínas, vitaminas y azúcar que necesita, lo que favorece la absorción de calcio y le aporta una menor cantidad de sodio.
    • Los anticuerpos made in mamá: la leche artificial no tiene cómo proporcionarle al bebé los anticuerpos tan trabajadores y eficaces que le regala la leche materna.
    • Más o menos tomas: la leche de la lactancia materna es tan fácil de digerir, que el bebé la pedirá muchas veces durante el día, mientras que el biberón lo mantendrá saciado durante tres o cuatro horas, aunque esto también le puede suponer al peque una mayor cantidad de gases y deposiciones más duras.
    • Control del alimento: con el biberón puede resultarte fácil saber exactamente cuánto está comiendo tu hijo o hija, algo que resulta más difícil de medir con la lactancia materna, aunque, a priori, con la lactancia materna a demanda las necesidades del bebé deberían estar cubiertas.
    • Ahorro de tiempo y dinero: la leche materna la produces tú y sale directamente de tu pecho con la temperatura ideal para tu bebé, por lo que no tendrás que invertir en la compra de aparatos y leche artificial, ahorras el tiempo y el esfuerzo de prepararla y evitas tener que cargar con todos los útiles necesarios para alimentar al bebé.
    • Mayor o menor dependencia de mamá: si optas por la lactancia materna exclusiva, tendrás que estar siempre disponible para alimentar a tu bebé, mientras que el biberón te permite encargarle la tarea a otra persona y disfrutar de una mayor libertad.
    • Las costumbres de mamá: con la lactancia materna también debes tener una serie de cuidados, evitando alimentos que puedan resultar perjudiciales para el bebé, como la cafeína, además de ocuparte de ciertos cuidados del pecho durante la lactancia. Sin embargo, si le das el biberón, podrás volver a tus costumbres sin poner en riesgo la salud del bebé.

    ¿Quién ha ganado la batalla? La opción que tú decidas. No tienes que quedarte con una u otra hasta que tu bebé pase a la alimentación complementaria: puedes empezar con una y cambiar a otra o, incluso, decantarte por la lactancia mixta. Elijas la opción que elijas, siempre será la mejor para tu bebé.

    El permiso de lactancia materna

    Si estás a punto de terminar la baja maternal, es probable que estés pensando que los días de lactancia materna de tu bebé han llegado a su fin. ¡De eso nada, mamá! La ley de conciliación familiar está ahí para ayudarte con el permiso de lactancia materna, al igual que las nuevas medidas del Real Decreto-ley 6/2019, de 1 de marzo, de Medidas urgentes para garantía de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación.

    ¿Qué beneficios tiene el permiso de lactancia materna?

    Con el permiso de lactancia materna, mamá y papá disponen de una hora al día de lactancia, que pueden dividir en dos fracciones, que no supone ningún tipo de reducción en su sueldo, hasta que el peque cumpla 9 meses. También pueden optar a entrar o salir del trabajo media hora tarde o antes o, incluso, acumular las horas de lactancia y disfrutarlas todas juntas, lo que suma cerca de 15 días naturales.

    Lactancia materna en biberón al volver al trabajo

    No hay un momento ideal para el destete, pero muchas mamás aprovechan la vuelta al trabajo para cambiar el pecho por lactancia materna en biberón y hasta las hay que se decantan por la lactancia mixta, combinando el pecho con el bibe.

    ¿Truco Nenuco para que tu peque viva mejor el cambio del pecho al biberón? Intenta acostumbrarlo de forma gradual al nuevo modus operandi unas semanas antes de reincorporarte a todos los niveles: no solo con el bibe, sino también a que sea otra persona quien se ocupe de alimentarlo. A tu bebé le gusta ir poco a poco y no hacer cambios de golpe.

     

    ¿Conoces más datos interesantes sobre la lactancia materna? ¡Compártelos con nosotros en nuestras redes sociales con el hashtag #YoSoyLaMadreQue… tiene superpoderes en el pecho!

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